miércoles, 28 de enero de 2015

Urgencias Oncológicas

Urgencias oncológicas

Síndrome de vena cava superior (svcs)

El SVCS es la expresión clínica de la obstrucción del flujo sanguíneo a nivel de la vena cava superior. Durante mucho tiempo ha sido considerado un cuadro urgente que precisaba tratamiento (generalmente radioterápico) incluso antes de tener un diagnóstico histológico de la neoplasia causante del mismo. Actualmente este concepto ha cambiado y rara vez estará justificado dicho tratamiento radioterápico sin conocer el diagnóstico histológico, que permita realizar un tratamiento mucho más específico.  
Etiología Neoplásica
  • Cáncer de pulmón (70-75%): ca. microcítico > ca. epidermoide.
  • Linfomas (15%): LNH.
  • Timomas.
  • Tumores germinales.
  • Metástasis (< 5%): mama, esófago...
Etiología no neoplásica  
  • Trombosis secundaria a obstrucción del catéter central.
  • TBC.  
Clínica
Disnea: Síntoma más frecuente y precoz. Empeora en decúbito. Triada clásica: Edema en esclavina (cara, cuello), cianosis facial y circulación colateral toracobraquial. Otros síntomas y signos: cefalea, somnolencia, embotamiento cefálico, acúfenos/vértigo, dolor torácico y tos.  
Actitud en Urgencias
Realizar una anamnesis y una exploración física completas, obtener hematología y bioquímica básica (glucosa, BUN, creatinina, electrolítos) y gases arteriales: para valorar el grado de hipoxemia. Rx tórax: Muestra una masa en el 90% de los casos, siendo el ensanchamiento mediastínico el hallazgo más frecuente. Otros hallazgos: masas pulmonares, adenopatías hiliares, derrame pleural asociado. La Rx puede ser normal. Toracocentesis diagnóstica: en casos de derrame pleural asociado para intentar realizar un diagnóstico histológico del tumor.  
Tratamiento específico
Únicamente estará indicado el tratamiento específico de un enfermo con SVCS sin diagnóstico anatomopatológico si existe compromiso vital para el sujeto. Se llevará a cabo en el Servicio correspondiente: Radioterapia: De elección en el carcinoma no microcítico de pulmón. Quimioterapia: De elección en caso de carcinoma microcítico de pulmón y linfomas. Prótesis autoexpandibles: Excelente tratamiento paliativo. Eficaz en casos de SVCS difíciles de controlar con otros medios.  
Trombosis de la vena cava secundaria a catéteres centrales
Causa no maligna más frecuente de SVCS. Al tratamiento descrito se le añadirá anticoagulación con heparina IV. El tratamiento de elección ® fibrinolisis: urokinasa, estreptokinasa y activador del plasminógeno.

Síndrome de compresión medular

Se puede definir como el resultado de la compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas que forman la cola de caballo, por cualquier lesión relacionada con la enfermedad neoplásica de base. Constituye, tras las metástasis cerebrales, la segunda causa más frecuente de complicaciones neurológicas.
Las maniobras diagnósticas y terapéuticas deben realizarse lo más rápidamente posible, ya que el estado neurológico pre-tratamiento es el principal factor pronóstico (por ejemplo: la pérdida de control de esfínteres y capacidad para la deambulación se asocian a un peor pronóstico).  
Localización
·        Torácico (70%).
·        Lumbar (20%).
·        Cervical (el menos frecuente).  
Etiología
Pulmón : carcinoma no microcítico (16%), mama (12%), tumores de origen desconocido (11%), linfomas (11%), mielomas (9%), sarcomas (8%), próstata (7%).  
Clínica
El dolor es la manifestación clínica más frecuente. Dorsalgia o lumbalgia de semanas o meses de evolución, progresiva y que empeora con la maniobra de Valsalva. A diferencia del dolor por hernia discal, empeora con el decúbito y mejora al sentarse. Si existe afectación radicular el dolor se irradiará siguiendo los dermatomas correspondientes. En todo paciente con antecedente de neoplasia, una lumbalgia o dorsalgia que no responde al tratamiento habitual debe hacer pensar en la posibilidad de una compresión medular. Algunos tumores pueden debutar como una compresión medular (mieloma, carcinoma de próstata, linfoma).
La pérdida de fuerza: Lesión de la primera motoneurona ® debilidad simétrica y bilateral en EEII, de predominio proximal que progresivamente va afectando a los territorios distales. EF: espasticidad, hiperreflexia con aumento del área reflexógena y extensor bilateral. Si la instauración es rápida existirá flaccidez e hipo-arreflexia. Si se afecta la cola de caballo existe un síndrome de segunda motoneurona ® debilidad inicialmente distal de las EEII, flaccidez, hiporreflexia aquílea y RCP flexor o indiferente.
Alteración de la sensibilidad: Parestesias que suelen iniciarse en los dedos de las EEII progresando proximalmente hasta alcanzar aproximadamente el nivel de la compresión. Retención urinaria y estreñimiento: Afectación del sistema nervioso autonómico, o bien paraplejia.
Actitud en Urgencias
Realizar una anamnesis y exploración física completa (incluyendo exploración neurológica), obtener Rx simple de columna: Orientativa en pacientes con clínica compatible. Debe preceder siempre a otros procedimientos diagnóstico más fiables. RNM columna: Método de elección. Valoración por neurocirujano y radioterapia.



Tratamiento
Reposo absoluto.
Corticoterapia: debe iniciarse tan pronto como exista sospecha de compresión medular. El esquema más empleado es un bolo IV de 10 mg de Dexametason seguidos de 4 mg IV cada 6 horas. Analgesia: AINES + opiáceos débiles. Pruebas complementarias: RNM columna: si no se ha podido realizar en Urgencias (lo más posible). Otras: TAC, mielografía (en desuso).
Tratamiento específico: Radioterapia: De elección en la mayoría de los casos. Efecto analgésico por sí misma.

Neutropenia febril

La fiebre es probablemente la causa más frecuente de consulta del paciente oncológico en Urgencias. Los pacientes con cáncer presentan un riesgo elevado de padecer enfermedades infecciosas, como consecuencia del propio tumor y/o sus tratamientos; de forma que las complicaciones infecciosas son una de las causas más frecuentes de muerte en estos pacientes.
Durante los últimos años se ha producido un cambio en la frecuencia relativa de los microorganismos aislados en pacientes oncológicos, siendo actualmente las bacterias gram positivas, sobretodo Stph. coagulasa negativos, los gérmenes más frecuentemente aislados; esto es debido al creciente uso de catéteres intravenosos permanentes para la administración de quimioterapia. Así mismo, se observa un aumento de la frecuencia de gram negativos multirresistentes y una disminución de las infecciones por Pseudomonas.
El uso de factores estimulan de colonias, obtenidos en los últimos años por ingeniería genética, como el factor estimulante de colonias de Granulocitos (G- C.S.F.), el factor estimulante de colonias de Granulocitos y macrófagos (GM– C.S.F.), estimulan la producción y maduración de las células progenitoras de la médula ósea y aumentan el número y función de las células comprometidas. Su empleo reduce la duración y gravedad de la neutropenia post quimioterapia y post transplante y esto a su vez repercute en la disminución de las infecciones y su gravedad. Debido a su alto costo su empleo no es masivo, y ASCO (Sociedad Americana de Cáncer, por sus siglas en ingles) dá las siguientes recomendaciones de uso:
  1. Pacientes cuyo riesgo esperado de neutropenia febril supere el 40%.
  2. Despues de un episodio de neutropenia febril en un ciclo de tratamiento, donde la reducción de dosis no sea aconsejable.
  3. Posterior a quimioterapia altas dosis con transplante autologo de células progenitoras.
  4. Los anticuerpos poli/monoclonales no tienen actualmente un papel claramente definido.
  5. Los pacientes con cancer y neutropenicos tienen un alto riesgo de infección por el virus de la varicela zoster, la inmuglobulina hiperinmune (VZIG), se administra cuando hay datos de exposición al virus y son serogegativos
  6. Las vacunas de virus vivos atenuados (sarampión, rubéola, paperas, polio, BCG, fiebre amarilla), se contraindican en el paciente neutropenico con cancer, incluso esta vacunación se contraindica en las personas que tienen contacto con el paciente.
  7. Las vacunas de virus inactivas (gripe, hepatitis B, antineumocóccica etc), pueden administrarse incluso durante el tratamiento, pero su efectividad disminuye por el propio cuadro de la inmunidad del paciente.
En la actualidad no se recomienda usar antibióticos orales no absorbibles como rutina en la profilaxis antibacteriana de los pacientes con cancer. Estos regímenes terapéuticos son caros, mal tolerados, inducen rápidamente a resistencias bacterianas y aumentan el riesgo a infecciones graves en los pacientes que lo suspendían estando con neutropenia.

 

 
Tabla 4 causas de fiebre no infecciosa
Causas  
Comentarios  
Transfusión  
En general la fiebre se produce en el curso de las 6 horas siguientes a la transfusión  
Fármacos  
Fiebre por hipersensibilidad o por efecto directo del fármaco  
Actividad de la enfermedad de base 
Especialmente en caso de leucemia aguda y de enfermedad de higcigión
Síndrome de lisis  
Se observa ocasionalmente al inicio de la quimioterapia de tumores sólidos de gran tamaño o con metástasis o adenopatias extensas y en neoplasias hematológicas que cursan con cifras de leucocitos muy elevadas >100.000ul.
Hematoma  
De cualquier localización, de mayor frecuencia del sistema nervioso central
Tromboembolia pulmonar  
Puede observarse incluso en pacientes con que sufren plaquetopenia o tienen un tiempo de protrombina prolongada
Infarto esplénico  
Se observa con mayor frecuencia en pacientes con esplenomegalia ( leucemia mieloide crónica o linfoma)  
Insuficiencia cardiaca congestiva ticos 
Excepcionalmente es causa de fiebre de bajo grado. Responde al tratamiento diuretico
Insuficiencia suprarrenal 
Insuficiencia suprarrenal secundaria a la reducción de la dosis de corticosteroides

 

Profilaxis antimicrobiana en paciente que reciben quimioterapia intensa y / o transplante de medula osea

Profilaxis Indicación
Norfloxacina, ciprofloxacina     Prevenir infecciones por bacilos Gram neg, durante la neutropenia.
Fuconazol                 Prevenir la infección por candida durante la neutropenia
GM C.S.F. Acortar la neutropenia
IGIV     Prevenir o modificar la enfermedad injerto vrs huésped, neumonía hemoderivados CMV seronegativos, prevenir infección por CMV en pacientes seronegativos
Ganciclovir     Prevenir la infección por CMV en pacientes seropositivos
Trimetropin sulfametoxazol     Prevenir neumonía por neumocyis Carinii
Aciclovir     Prevenir la infección por virus de Herpes simple durante la neutropenia

 
Actitud en Urgencias
Obtener historia clínica: Buscar posibles focos infecciosos. Sospechar infección del catéter si el pico febril se produce coincidiendo con la manipulación del mismo. Exploración física exhaustiva: Incluyendo catéter central, cavidad oral, piel y zona perianal. Análisis de sangre: hematología, BUN, creatinina, glucosa y electrolitos. Rx tórax. Cultivos de sangre y orina: En los portadores de catéter central una de las parejas de hemocultivos se debe obtener del mismo. Cultivo de zonas sospechosas. Evitar procedimientos invasores: sonda vesical, tacto rectal, enemas, etc.

 

Infecciones bacterianas

La evaluación del paciente con cancer neutropénico con fiebre debe ser rápida, completa y detallada, debe elaborarse una historia clínica minuciosa, la exploración de los orificios anatómicos, piel y mucosas, zonas de venopunción, catéteres centrales, heridas quirúrgicas ó de biopsia, faringe, senos paranasales, pulmones, zona rectal, perianal y la dentadura debe ser exhaustiva para poder precisar cambios que permitan identificar el foco infeccioso.
En segundo tiempo se toman las muestras de fluidos biológicos ó de alguna zona sospechosa para cultivo, detección de antígenos, inmunoglobulinas etc, pueden ser de utilidad pero no estan generalizadas. Una vez realizada la evaluación y tomados los exámenes necesarios se debe comenzar la antibioticoterapia empírica de amplio espectro y esta se modificará en dependencia de los resultados de los estudios ó de la evolución del paciente.
La mortalidad de los pacientes con cancer neutropénicos con fiebre puede llegar al 70% si no se instaura tratamiento en las primeras 48 horas de comenzado el cuadro. Por muy detallada que sea la exploración y el estudio del paciente, en las dos terceras partes de los casos no se llega a determinar con exactitud el sitio ni el microorganismo causante de la infección. Es importante en el momento de decidir el tratamiento antibiótico tener en cuenta:
  • Historia de alergias medicamentos
  • Enfermedades crónicas asociadas
  • Función renal y hepática
  • Epidemiología infecciosa de la comunidad a que pertenece el paciente
Los paciente con cancer neutropenicos se clasifican en bajo y alto riesgo, esta clasificación permite conocer los factores de riesgo de infección; de esta forma si un paciente con cancer neutropenico presenta cifras de neutrófilos absolutamente de 100 x 7 días, con catéter venoso central, en quimioterapia intensiva o transplante de medula ósea se clasifica de alto riesgo.
Si la neutropenia empírica es entre 500 y 1000 neutrófilos absolutos, de menos de 7 días, en quimioterapia convencional, es un paciente de bajo riesgo. Se trata de situaciones de gravedad leve y bajo riesgo de aparición de complicaciones, en las cuales la evolución es previsiblemente favorable. Sin embargo, la decisión de realizar el tratamiento en régimen ambulatorio sólo debería tomarse si se dispone de infraestructura y medios para mantener un control estricto de la evolución y proceder al ingreso inmediato si ésta no es buena
La antibioticoterapia empírica es controversial y polémica, el antibiótico ó combinación a usar debe reunir las siguientes características:
  1. Amplio espectro
  2. Altos niveles plasmaticos bactericidas
  3. Que sea eficaz en ausencia de neutrófilos
  4. Poca inducción de resistencia

 

 

 
Tabla 6 de tratamiento antimicrobiano empírico inicial
Nes   
Solidez y calidad de las recomendaciones
Monoterapia con uno de los antibióticos betalactámicos :
Cefepina 2g/8 h IV ó Piperacilina – tazobactam 4.0.5g / 8h iV meropenem o imipenem 1g/8h i v
 
A. II 
Indicaciones de terapia combinada 
Modificaciones de la pauta estándar
 
Presencia de signos de infección en la zona de inserción del catéter o aparición de fiebre tras la manipulación de esta
Añadir un glucopeptido Vancomicina 1g/12 h i v 
A .II 
Colonización por S aureus resistente a meticilina
Teicoplanina 400mg/24hiv 
A. II 
Existencia de mucositis importante  
B . III 
Existencia de infección focal{excepto la infección del catéter}  
A.II 
Colonización por un bacilo Gramnegativo no fermentado
P. eruginosa. acitobacter sp
Añadir un aminoglucido
Amikacina 15 mg/kg /24 h.i.v 
B. III
Tratamiento con un betalactamico en el curso el mes previo  
B. III 
Paciente con sepsis grave "shock" séptico o distres respiratorio 
Añadir un glucopetido ( Vancomicina 1ga/12h IV o teicopianina 400mg/ 24h IV y un aminoglucósido Amikacina 15mg/ kg/ 24 h IV en dosis única diaria)
II

 
La elección de un régimen u otro dependerá de la epidemiología de la infección en el centro tratante y de los factores del paciente. La inclusión de Vancomicina es controvertida, se reserva para los casos no respondedores a las combinaciones rutinarias. El tratamiento antibiótico debe ser mantenido sí la neutropenia persiste, aunque la fiebre desaparezca, por lo menos hasta catorce días, debido a que el riesgo de la reaparición de la fiebre es alto sí se suspenden los antibióticos.
Tabla 7. Persistencia de la fiebre a los tres a cinco días de tratamiento antibiótico:
Resultados de los cultivos pauta recomendada
 

 

 

 
Positivos  
Adecuar el tratamiento al antibiograma del microorganismo aislado
Retirar el catéter si existen signos de infección en el área de inserción
Si se aísla un vacilo Gramnegativo no fermentado (p aeruginosa, Acinetobacter, spp o stenofrophomonas maltophilia entre otros), considerar la adición de amikamicina o de ciprofloxacina en función del antibiograma
Si en dosis o mas hemocultivos se aíslan estafilococos coagulasa negativos resientes a la meticilina debe añadirse un glucopeptido ( si no se incluyo en el tratamiento inicial) y plantearse la sustitución del catéter

 
Negativos  
Añadir un aminoglucósido o ambos, si nos los llevaba en la pauta inicial y aparece clínica de infección focal o progresiva o criterios de sepsis grave
En caso de aparición de dolor en el herniabdomen derecho ( posible Tiflis ) o perianal o de gingivitis
Tabla 8. Fiebre persistente a los cinco a siete días de tratamiento antibiótico o segundo episodio febril
Considerar la adición de amfolancina B desoxicotato 0.5.1 mg /kg/dia
Considerar la administración de G – C.S.F. ( tabla 10)
Considerar el cambio del catéter
Tabla 9.Duración del tratamiento antibiótico después de la apirexia



Cifra neutrofilos y situación clínica  
Duración del tratamiento 
Paciente clínicamente estable sin foco aparente de infección ni mucositis importante 
Neutrofilos >500/ ul 
Completar un mínimo de 7 días de tratamiento. el antibiótico puede pasarse a vía oral ( cetibuteno, cefrima amoxicilina- ácido, ciavulanico) y retirarse a los 5 días de apirexia.  
Neutrofilos >100 a 500 /ul
Si el paciente recibe una fluoroquinolona oral como pauta de descontaminación intestinal el tratamiento antibiótico parenteral puede retirarse a los 5ª7 días de la defervescencia de lo contrario es aconsejable mantenerlo hasta que la cifra de neutrofilos sea superior a 500 / Pul
Existencia de inestabilidad clínica  
Mantener el tratamiento antibiótico hasta que la cifra de neutrófilos sea superior 
Infecciones micóticas:
Debe iniciarse el tratamiento antifúngico si el cuadro febril se mantiene por más de siete días después de iniciado el tratamiento antibiótico, más aún si estan recibiendo esteroides y tienen catéteres venosos centrales. La sobreinfección micótica más frecuente es por cándidas y por Aspergillus, su aislamiento es difícil, costoso y tardío por lo que se recomienda iniciar el tratamiento antifúngico guiados por la clínica.
Los patógenos como Cryptococcus, Histoplasma y coccidiodes causan infección generalizada graves en el paciente oncológico. El tratamiento con los imidazoles Ketonazol, fluoconazol, miconazol e iltraconazol son útiles pero ninguno a podido suplantar a la anfotericina B.
El Ketonazol oral requiere del medio ácido gástrico para su absorción adecuada, los antiácidos por lo tanto impiden su absorción, su espectro de actividad es amplio pero no es útil en las micosis invasoras. El fluconazol tiene excelente penetrabilidad hacia e SNC, supera al ketoconazol en espectro de acción y es menos tóxico, puede ser administrado por vía endovenosa, no cubre a Aspergillus.
La anfotericina B se administra por vía endovenosa a una dosis que oscila entre 0,5 y 1 mg/kg/ dia, diluido entre 3 y 6 horas. El tratamiento debe durar 14 días 500 mg dosis acumulativa para las infecciones no complicadas y de 1 - 3 g si hubo toma visceral o diseminación. Las infecciones de mayor cronicidad como la candidiasis hepatosplénica requieren dosis acumulativas de anfotericina B 5 o 6 g. La toxicidad principal de la anfotericina B es el shock anafiláctico idiosincrásico, fallo renal agudo, convulsiones y paro cardíaco. La toxicidad aguda consiste en fiebre, escalofríos, cefalea, náusea, y vómitos, dolores musculares y articulares, estas se controlan con acetaminofén y corticoides. Las nuevas formas farmacológicas de anfotericina B liposomal podrían reducir al toxicidad de este fármaco. Han aparecido derivados o compuestos lipídico que mantienen posiblemente similar efectividad con menos efectos tóxicos renales.
Infecciones víricas
Las infecciones virales son frecuentes en los pacientes sometidos a transplante de médula ósea y en pacientes neutropénicos con leucemias agudas y linfomas. Los virus responsables del 90% de las infecciones en el paciente con cancer son los herpes virus, particularmente el herpes simple, varicela zoster y el citomegalovirus; las infecciones por virus de Epstein Barr y el adenovirus son menos frecuentes. El herpes simple produce infecciones en los labios y la mucosa oral, tambien pueden sobreinfectar lesiones previas producidas por infección bacteriana y hongos, el tratamiento contra este virus es a base de aciclovir.
El virus de la varicela zoster produce infecciones graves en niños con neoplasias malignas, puede producir en esta población hasta un 7% de muertes. La infección puede diseminarse a pulmón, hígado, páncreas, SNC y glándulas suprarrenales. El tratamiento más efectivo es a base de acyclovir a razón de 10 mg/kg o 500 mg/m2 cada 8 horas y la vidarabina, el uso de inmunoglobulinas atenúa la enfermedad dando cierta protección a la diseminación.
El citomegalovirus como herpes puede permanecer latente en el huésped despues de la primoinfección. En pacientes transplantados seropositivos la infección se activa en el 80 % de los casos, el riesgo es mayor en los pacientes que desarrollan la enfermedad de injerto contra huésped, la mortalidad en este grupo alcanza el 45%. El tratamiento es con gancyclovir y foscarnet, el acyclovir puede usarse sólo como prevención, no como tratamiento.
Perspectivas
La neutropenia es el determinante fundamental de las infecciones en el paciente con cancer, una nueva generación de ensayos clínicos combinará los diversos productos obtenidos por ingeniería genética hasta que se pueda elaborar un producto de los mismos que restaure la neutropenia y elimine las complicaciones sépticas. El autrotransplante de células progenitoras periféricas estimuladas por factores estimulantes de colonias es de uso clínico. Se estudia la posibilidad de transferencia génica a células hematopoyeticas para lograr resistencia.

Infección del catéter central

El uso cada vez más generalizado de catéteres centrales tipo Hickman y Por-a-Cath ha hecho que sus complicaciones (principalmente infecciosas) ocupen un lugar predominante.
Tipos de infecciones asociadas a catéteres centrales
Infección del sitio de inserción de salida: pus en el sitio de inserción o inflamación a < 2cm.
Infección del túnel: inflamación a > 2cm.
Celulitis o absceso del bolsillo.
Bacteriemia o fungemia asociada al catéter.
Indicaciones de retirada
  • Infección por gérmenes virulentos: Hongos, micobacterias, Bacillus, Corinebacterium, enterococo resistente a vancomicina, Lactobacillus casei, P. Aeruginosa.
  • Hemocultivo positivo persistente tras 72 horas de tratamiento antibiótico apropiado.
  • Infección del túnel.
  • Infección del bolsillo.
  • Tromboflebitis séptica.
  • Recurrencia bacteriana.

Hipercalcemia tumoral

Urgencia metabólica más frecuente en pacientes oncológicos. En general las neoplásicas son la primera causa de hipercalcemia. Los tumores que más frecuentemente producen hipercalcemia son: Carcinoma de mama, (ca mama + mts óseas e inicio ttº hormonal ® aumento calcio sérico), carcinoma no microcítico de pulmón, carcinoma renal, mieloma múltiple, otros: Cancer de tiroides, de cabeza y cuello, y de esófago.
La causa de la hipercalcemia es el aumento de la resorción ósea y aumento de la reabsorción de calcio en los túbulos renales. Se produce por dos mecanismos: Hipercalcemia osteolítica: estímulo directo de las células tumorales sobre los osteoclastos. Hipercalcemia humoral: PTH, PTHrP, prostaglandinas E2, citocinas, vitamina D3.
Clínica General: Deshidratación, pérdida de peso, anorexia, prurito, polidipsia. Neuromuscular: Fatiga, letargia, hiporreflexia, confusión, psicosis, convulsiones, coma. Gastrointestinales: Nauseas, vómitos, estreñimiento, íleo paralítico. Renales: Poliuria, IR. Cardiaca: Bradicardia.
Actitud en Urgencias
Obtener una anamnesis y exploración física completas. Hematología y bioquímica básica: que incluya calcio sérico y proteínas totales. EKG: alargamiento del PR, acortamiento QT, ensanchamiento T, arritmias.
Calcio corregido = calcio medido (mg/dl) + [ 4 – Albúmina (g/dl) x 0,8]
Tratamiento: calcio corregido > 10,5 mg/dl sintomático o >13 mg/dl con o sin sintomatología.
Medidas generales: Evitar inmovilización. Dieta pobre en calcio. Suspender fármacos: Suplementos de calcio. Vitamina A, vitamina D. Hormonoterapia en pacientes con hipercalcemia secundaria al inicio de la misma. Tiazidas. Anti-H2, AINEs.
Tratamiento específico
1.      Reposición de volumen: 4-6 litros en 24 horas (control estricto de diuresis).
2.      Furosemida: 40-60 mg/6-8 horas IV (añadir suplementos de K+ y Mg2+).
3.      Bifosfonatos: ácido zolendrónico (4 mg IV), Clodronato 5-7,5 mg/Kg IV en 500 cc de SS.
4.      Corticoides: Prednisona 40-100 mg/24 horas. En neoplasias hematológicas.
5.      Mantenimiento con bifosfonatos, una vez que se consiga normalización de la calcemia.  

Mucositis inducida por quimioterapia




 

 

 

 

 
Suele aparecer entre 7-10 días después del inicio de la quimioterapia, coincidiendo con el nadir de la cifra de neutrófilos. Se caracteriza por eritema, erosiones y ulceraciones. Sensación de quemazón o ardor de la mucosa oral.      
Grado 1
Grado 2
Grado 3
Grado 4
Úlcera o eritema no doloroso
Úlcera o eritema con dolor pero puede comer
No puede comer por úlceras o eritema
Requieren tratamiento de soporte
Tratamiento
Grado 1: Enjuagues cada 6-8 horas con solución anestésica-antiséptica + enjuagues cada 6-8 horas con nistatina oral, tragando la solución después. No es necesario ingresar al paciente.
Grado 2: Se añadirá a lo anterior tratamiento analgésico. No es necesario ingresar al paciente.
Grado 3-4: En casos graves los pacientes pueden apenas abrir la boca para hablar. Es necesario ingresar al paciente y administrar toda la medicación por vía parenteral. Se añadirá al tratamiento local con enjuagues, tratamiento analgésico, añadir laxantes para prevenir el estreñimiento por los opiáceos. Suplementos nutricionales.
Bibliografía:
Oncologic emergencies. Principles & Practice of Oncology. De Vita, Hellman, Rosemberg. 5th Edition. 1997: 2469-2522.
Urgencias Oncológicas. Complicaciones metabólicas. Artal A., Herrero A. En Oncología Clínica: González Barón et al. 2ª Edición. 1998: 683-98.
Urgencias Oncológicas: Oncología Médica. Cortés-Funes H., Díaz-Rubio E. et al. 1ª Edición. 1999: 1635-1674.
Infectious emergencies in oncologyc patients. Sem. Oncol. 16;6: 543-60. 1989.
Cardiovascular emergencies. Sem Oncol. 16;6: 463-70. 1989.
Empirical therapy of infections in neutropenic patients. British Journal of Haematology 101; Supp 1: 5-9. 1998.

Aplicaciones de la inmunohistoquímica

Aplicaciones de la Inmunohistoquímica
Dr. Roberto de León C. *
Dr. Jorge Platt G. **
Dr. Minor R. Cordero B. ***

 
La inmunohistoquimica identifica el origen de las células y tejidos en frotis o en cortes histológicos, mediante técnicas inmunológicas 1.
Las células producen proteínas que actúan como antígenos los cuales aplicados a seres vivos (ratas, conejos, etc.) estimulan la producción de anticuerpos. Al aplicarse estos reconocen el antígeno utilizado en su producción. En histología no se visualizaban estos complejos antígeno-anticuerpo, porque son moléculas muy pequeñas e incoloras.
La inmunohistoquímica se empieza a desarrollar cuando a Coons,2 se le ocurrió añadirle fluoresceína, a las moléculas del anticuerpo y observar los cortes de los tejidos en el microscopio con luz ultravioleta, estas técnicas se usan en la actualidad sobre todo en cortes de riñón, piel y en ganglios linfáticos, tienen el inconveniente de que se requiere tejido en fresco y las preparaciones son temporales, ya que la fluorescencia se pierde. 3
La aplicación más importante de la inmunohistoquímica, es en oncología9, nos permite identificar el origen del tumor, en ocasiones podemos diferenciar entre hiperplasia benigna y neoplasia maligna (en linfomas por ejemplo), también nos permite inferir sobre la respuesta a tratamiento, tiempo libre de recurrencia y el pronóstico (por ejemplo en glándula mamaria).
En oncología, el patólogo debe hacer el diagnóstico de tumor maligno en cortes de tejido teñidos con HE y las tinciones especiales que se requieran, en seguida se analizará que anticuerpos se necesitan de primera línea para diagnósticos diferenciales, después, si es necesario, se aplicarán otros para completar el estudio. La razón de proceder de esta manera y no rutinariamente ordenar baterías de gran número de anticuerpos, es por sus costos, los cuales pueden ser muy altos en relación con su efectividad.
Al interpretar los resultados, se deben considerar las siguientes causas de falsos negativos: Anticuerpo inadecuado: por estar caduco, degradado o por dilución inadecuada. Pérdida de antígenos: por difusión o por necrosis del tejido. Densidad menor del antígeno: en relación con la capacidad de detección (rápida liberación). Aun con controles positivos, los resultados negativos no deben descartar en forma absoluta el diagnóstico histopatológico y clínico.
Los resultados falsos positivos son más peligrosos y pueden deberse a: Reactividad cruzada. Unión inespecífica con el antígeno buscado. Presencia de peroxidasa endógena. Atrapamiento de células normales, entre células tumorales.
Anticuerpos para la identificación de tumores.
Existen anticuerpos muy sensibles y específicos que nos permiten identificar con seguridad tumores primarios y metastásicos, por ejemplo la gonadotrofina coriónica nos permite el diagnóstico de coriocarcinoma y de tumores germinales del testículo, el antígeno prostático específico, nos hace el diagnóstico de cáncer de próstata (Fig. 1) aunque es ocasionalmente positivo en glándula mamaria masculina y femenina11. La tiroglobulina es positiva en tumores de glándula tiroides12.
También es muy común el uso de desmina para músculo liso, desmina y mioglobina para músculo estriado, proteína S-100 para melanomas y tumores de origen neural.
Para poder clasificar los linfomas, es indispensable el uso de anticuerpos que nos permitan diferenciar entre hiperplasias y linfomas, entre tumor de Hodgkin y linfomas no Hodgkin, de estos podemos distinguir los centrofoliculares, de los linfomas del manto, los marginales o los linfomas de tipo Malt. Además separamos los linfomas B de los T14. En las leucemias mieloides y linfoides es indispensable la inmuno para identificar los diferentes tipos15.

Fig 1: Sección de próstata normal con
epitelio   de   los   acinis   positivo para
anticuerpos contra antígeno   prostático
específico. 100 x.

Fig. 2: Sección de páncreas   normal con
islote   de   Langerhans    con    células
positivas a anticuerpos contra insulina. 100 x.
Existen tumores malignos en los cuales es necesario utilizar anticuerpos para investigar el curso biológico del tumor, su sensibilidad o resistencia a medicamentos y el tiempo libre de enfermedad después de recurrencia. Cuando sucede una mutación de p53 que ya no cumple su función normal y permite el desarrollo de un tumor maligno. Esta proteína tiene una vida media prolongada, por lo cual es detectable por inmunohistoquímica. La proteína p53, es el gen mutado que con más frecuencia se encuentra en carcinomas de mama, vejiga, próstata, pulmón, hígado y colon. Se ha encontrado correlación entre la presencia del p53 mutado y la progresión del tumor, por tanto, su presencia se considera como factor de mal pronóstico.16,17,18
En cáncer mamario es importante el oncogene HER-2 / neu (es el mismo conocido como c-erbB-2), se ha demostrado que hay sobreexpresión de estos oncogenes en el 30 % del cáncer mamario. Se detecta en inmunohistoquímica por tinción de su membrana. Sirve para predecir el tiempo de recurrencia, indica también una resistencia relativa a la quimioterapia. Es de mal pronóstico en pacientes con ganglios axilares positivos y en algunas pacientes con carcinoma infiltrante y ganglios negativos. 19, 20, 21,22
Los receptores de estrógenos y de progesterona positivos en cáncer mamario, son de buen pronóstico, indican que puede haber una buena respuesta a tratamiento hormonal. En los casos con receptores negativo hay alto grado de recurrencia con sobrevida mas corta. (Tabla 10) 27,28
La inmunohistoquímica es un arma poderosa, que nos ayuda a resolver múltiples problemas de diagnóstico. Los cuadros que se incluyen, son una ayuda práctica para orientar la selección de los anticuerpos que se requieren, en la identificación de los tumores más comunes.
Tabla 1. Tumor de células germinales
  
CK 
HPLAP 
AFP 
HCG 
Seminoma 
+ 
+ 
+/- 
- 

Ca Embrionario 
+ 
+ 
- 
- 

Tumor Saco Vitelino 
+ 
+ 
+ 
- 

Cariocarcinoma 
+ 
+ 
+ 
+ 


 
Tabla 3. Tumores indiferenciados
  
Carcinoma  
Melanoma  
Linfoma  
Cel. Germ  
Citoqueratina 
+ 
- 
- 
+/- 

EMA 
+ 
- 
- 
- 

S-100 
+/- 
+ 
- 
- 

HMB45 
- 
+ 
- 
- 

LCA 
- 
- 
+ 
- 

HPLAP 
+/- 
- 
- 
+ 

Tabla 5. Linfoma de células pequeñas
 
CD5  
CD23  
CyclinD1  
CD10  
Bcl-2  
Ki-67  
Linfoma infocitico
de células pequeñas
+ 
+ 
- 
- 
+ 
Bajo 

Linfoma Folicular 
- 
- 
- 
+ 
+ 
Bajo 

Linfoma de células
de el manto
+ 
- 
+ 
- 
+ 
Intermedio-alto 

MALT 
- 
- 
- 
- 
+ 
Bajo 


Tabla. 10. Carcinoma mamario anticuerpos con valor pronóstico
ANTICUERPO 
% de TINCION
del tumor
PRONOSTICO 
ER 
NEGATIVO 
DESFAVORABLE 
 
PR 
NEGATIVO 
DESFAVORABLE 

Ki 67 
40 % POSITIVO 
DESFAVORABLE 

Her-neu 
90%POSITIVO 
DESFAVORABLE 

P 53 
40% POSITIVO 
DESFAVORABLE 

Catepsin D 
80% POSITIVO 
DESFAVORABLE 

EGFR 
FUERTE 
DESFAVORABLE 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Calidad de vida en oncologia clinica


Ferriols Lisart, R. Servicio de farmacia. Hospital General Castellón. Valencia.** . Universidad de Valencia.
Introducción
El control del cáncer es actualmente una de las prioridades en salud pública dada la mortalidad y morbilidad que produce esta enfermedad y el coste sanitario económico y humano que acarrean tanto la enfermedad como su tratamiento.
La curación de un proceso neoplásico no siempre es posible, por lo que durante la últimas décadas los estudios oncológicos realizados buscaban una mejor comprensión de la naturaleza del cáncer que permitiese obtener para los pacientes supervivencias cada vez mayores. Estos estudios se realizaban con el fin de conseguir técnicas quirúrgicas más depuradas, fármacos más eficaces y con menos efectos adversos, etc. Sin embargo, una vez concluidos los estudios ha sido necesario reproducir los resultados debido al elevado coste económico que suponen estos tratamientos y a las escasas variaciones de supervivencia logradas. (1)
El cambio de mentalidad del oncólogo clínico respecto a las posibilidades de tratamiento de algunos tumores ha posibilitado este auge en el interés por los temas relacionados con la calidad de vida. Ante la incapacidad de los tratamientos en prolongar la supervivencia del paciente neoplásico de forma significativa cobra importancia aquellos parámetros relacionados con el bienestar físico y mental del individuo. Por ello resulta muchas veces más interesante mejorar la calidad de vida de estos pacientes que lograr una mejora de unos meses en su supervivencia (2).
En este trabajo vamos a revisar el concepto de calidad de vida, como se puede medir y valorar, Definicion de calidad de vida
Afortunadamente cada vez existe un mayor consenso sobre la correcta definición de "calidad de vida". Las definiciones más aceptables son (4): La calidad de vida es la evaluación subjetiva de la vida entendida como un todo. La calidad de vida se refiere a la valoración de los pacientes sobre la satisfacción con su nivel de funcionamiento normal comparándolo con el que ellos creían que era posible o ideal. La primera definición pone énfasis sobre la subjetividad de la medición y la importancia de una valoración global. El segundo caso tambien se basa en la subjetividad de la valoración y además en la preferencia o valor dado al estado normal o ideal de salud para un paciente.
Podemos decir que el término calidad de vida, como parámetro de las ciencias de salud hace referencia tanto al estado funcional como al estado de salud y calidad de vida relacionada con la salud (5). Estos factores incluyen fundamentalmente: (figura 1)
  • Estado físico funcional, morbilidad, actividad física, etc.
  • Funcionamiento psicológico. Ansiedad o depresión que puede ser secundarios tanto a la enfermedad como al tratamiento.

 

 
El problema para medir la calidad de vida está en la falta de un instrumento único y global capaz de aglutinar todos los componentes que la definen. Actualmente existe una amplia gama de cuestionarios de medida de calidad de vida en pacientes oncológicos. Se pueden clasificar en dos grupos:
  • Generales y, por tanto, aplicables a cualquier tiempo de tumor. Entre éstos encontramos los siguientes: Cuestionario de Spitzer, consta de cinco apartados que evalua el propio médico. Muy sencillo pero poco sensible, porque las cuestiones son muy generales. Cuestionario de la EORTC, formado por escalas visuales.
  • Específicos, diseñados para un determinado tipo de tumor. Entre los que tenemos el cuestionario de Kaasa et al., y la tarjeta de evaluación diaria, ambos para cáncer de pulmón. La escala de medida debe incluir todas las áreas de la vida impactadas por el cáncer o su tratamiento, como la esfera física, psicológica, social y espiritual.
Un buen cuestionario debe considerar todas la variables que integran el concepto multifactorial de calidad de anteriormente citadas. No existe un cuestionario unánimemente aceptado por todos los investigadores, pero deben reunir una serie de requisitos (12,13):
  • Simplicidad. Debe ser corto y fácil de registrar, comprender y rellenar.
  • Cuantitativo.
  • Aplicable al mayor número posible de situaciones.
Este último requisito constituye la validación del cuestionario y es un paso esencial para poder emplearlo con garantías. Por ejemplo, un cuestionario para determinar la calidad de vida en pacientes operados de carcinoma de colon, no es útil en pacientes sometidos a quimioterapia intensiva por un linfoma de alto grado de malignidad.
¿Cuando se debe utilizar la informacion dada sobre la calidad de vida? La cuestión planteada es saber si los beneficios aportados compensan la pérdida de la calidad de vida producida por los efectos adversos derivados de la administración del fármaco. Cuando el fármaco es administrado para prevenir complicaciones de enfermedades que son relativamente asintomáticas. El paciente puede indicar si acepta o no una pérdida en su calidad de vida con el fin de prevenir una serie de complicaciones que no padece pero que podría padecer.
Conclusiones
La calidad de vida se constituye como una pieza fundamental del llamado cuidado farmacéutico. La determinación de este parámentro debe ser considerada como un factor importante dentro del análisis de decisión farmacoterapéutico. Sin embargo, su evaluación y cuantificación es compleja, no existiendo un test que pueda ser aplicado de forma global a todos los pacientes oncológicos. Principalmente en oncología, y por las características de los pacientes oncológicos, (donde las supervivencias en la mayoría de los casos son escasas), va a ser cada vez mas frecuente la determinación de este parámetro con objeto de poder proporcionar una supervivencia con la major calidad de vida posible e incluso condicionar éticamente la realización o no de dichos ensayos clínicos.

 
BIBLIOGRAFIA
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yarbro JW. Changing cancer care in the 1990s and the cost. Cancer 1991;67 1718-27.
Holandsworth JG Jr. evaluating the impact of medical treatment on the quality of life : A five year update Sc Si Med 1988; 26:425-34.
Ganz PA. quality of life and the patient with cancer. Individual and policy implications. Cancer 1994; 74:1445 – 52.
Navarro S. calidad de vida : parámetros de las ciencias de la salud. NFT 1994; 7: 11-2.
Breslow L. A quantitative approach to the World Health Organitation definition of health: physical mental and social wel- being. Int J Epidemiol 1972; 1:347-55-
Sanz O. Valor y cuantificación de la calidad de vida en medicina. Med Clín (Barc) 1991; 96: 66-9.